Humedal de La Bòbila (Santpedor), ocupando el espacio de antigua extracción de arcillas para la fabricación de ladrillos, cercano al núcleo urbano. La excavación dejó una zona inundable que derivó hacia vertedero incontrolado. Un proyecto plenamente exitoso restauró el espacio para humedal con características naturales. La foto de arriba muestra el espacio poco después de finalizar la limpieza, ya inaugurado como humedal, aún con signos evidentes de artificialidad. La foto de debajo, tomada una decena de años después, muestra la positiva transformación de la zona y la extensión conseguida por el carrizal, en su aspecto invernal. Las aves acuáticas han ocupado el humedal. Entre las más frecuentes destacan el pato común (Anas platyrhyncos) que mantiene una población numerosa y el discreto zampullín chico (Tachybaptus ruficollis). Los habitantes de Santpedor se han familiarizado igualmente con el lugar para el paseo tranquilo y la observación de aves acuáticas. [fotos Marc Vilarmau (arriba) y Jordi Badia (abajo)].