El cormorán (Phalacrocorax carbo) ha pasado en pocos años de ser una especie rara en la comarca de Bages a ser abundante en invierno. Se alimenta exclusivamente de peces (foto 2), por lo que su aumento de población puede estar relacionado con una mejora de la calidad de las aguas fluviales. Suelen reposar en los árboles de ribera (foto 3), en remansos tranquilos, como la bandada de aproximadamente un centenar de individuos que en enero de 2002 se refugiaba sobre un grupo de grandes álamos de la orilla del Llobregat, cerca de Manresa (foto 4). Los troncos de estos álamos aparecen más blancos a causa de los excrementos (foto 6) de la numerosa bandada. El cormorán se observa también posado cerca del agua, a menudo con sus alas extendidas para secarlas al sol (foto 5). [fotos Oriol Oms (1,2,3,5 y 6) y Florenci Vallès (4)]