La salamanquesa común (Tarentola mauritanica) tiene unos dedos adhesivos que le permiten trepar incluso por paredes lisas y techos. Es una especie que en áreas no humanizadas vive en grietas de rocas, pero que se ha instalado predominantemente cerca del hombre. Sus costumbres son diurnas en condiciones naturales, pero, en su vida antropófila, se ha especializado en la captura nocturna de insectos en los alrededores de los puntos artificiales de luz. La piel de la salamanquesa común puede cambiar de color. Normalmente es oscura a pleno sol, cambiando a más clara de noche. [foto Florenci Vallès]