En la primavera de 1997 nacieron en Montserrat los primeros cabritos de cabra montés (Capra pyrenaica hispanica), después de la reintroducción de la especie en el macizo a partir de ejemplares procedentes de los puertos de Tortosa-Beceite. Las cabras están perfectamente adaptadas a las zonas rocosas y su capacidad para moverse con agilidad por los pendientes más abruptos es proverbial. El ejemplar de la fotografía es una hembra adulta. Ver también las fotos del macho cabrío. [foto Florenci Vallès]