La tórtola turca (Streptopelia decaocto) es un colúmbido algo más pequeño que una paloma urbana que es fácil de distinguir por su color gris suave matizado de castaño rojizo y por la banda negra bordeada de blanco que los adultos tienen a la nuca. A diferencia de la tórtola (Streptopelia turtur), un ave presente en el Bages que en Europa es migratoria estival, la tórtola turca es totalmente sedentaria, y tan sólo los individuos jóvenes hacen desplazamientos para colonizar localidades normalmente próximas al lugar donde han nacido. La tórtola turca penetró en Europa procedente de Asia a comienzos del siglo XX y llegó a la costa catalana a finales de los años 1970 o a comienzos de los 1980. Desde el litoral se fue expandiendo hasta llegar al Bages. Acostumbra a vivir cerca de los humanos y construye su nido en los árboles, habitualmente en las coníferas. Es un ave que se alimenta básicamente de semillas y es bastante prolífico, puesto que puede llegar a hacer 4 puestas de dos huevos entre marzo y octubre, pero normalmente hace 2 o 3. Su presencia se nota mucho porque en vuelo da un grito escandaloso que podría representarse como un rápido ¡kuirr! [foto Florenci Vallès]