Tres imágenes en secuencia temporal de una vertiente soleada en el valle de Santa Creu (el Pont de Vilomara i Rocafort) que resultó afectada por el fuego en verano del 1985. La de arriba fue obtenida en primavera del 1982, la del centro en febrero del 1986 y la de abajo en abril del 2000. En general, allá dónde había pino carrasco maduro (siempre cargado de piñas cerradas), tras el incendio pronto vuelve a dominar el mismo árbol, si no tiene competencia por la luz. Esto no suele suceder con las otras especies de pino del Bages. En el área erosionada, algunos pinos aislados sobrevivieron al fuego. [foto Florenci Vallès]