El arroyo de Calders serpentea en un profundo y sinuoso valle hundido en los sedimentos marinos del eoceno superior donde afloran numerosos fósiles, en una sucesión inacabable de meandros, desde Monistrol de Calders hasta Navarcles donde desemboca en el río Llobregat. La cabecera del arroyo de Calders drena una amplia extensión de la mitad sud de la subcomarca de Moianès. En otoño del 1994, el arroyo de Calders desató una riada excepcional que arrastró el bosque de ribera, puentes y hasta una persona. Aquí vemos dos imágenes obtenidas de su curso medio, en el municipio de Calders. En la foto de arriba, el arroyo alegre en su estado natural demuestra su capacidad erosiva. En la de abajo, las aguas retenidas por una presa en el meandro de Rubió se han calmado y han tomado color verde por la abundancia de algas en período de sequía estival. [fotos Jordi Badia]

Un notable canal, construido entre los años 1903 y 1913 bajo los auspicios de Pere Jorba y Gassó, el fundador del imperio comercial Jorba de Manresa durante la primera mitad del siglo XX, recorre 5 esforzados quilómetros por la vertiente derecha del sinuoso valle, ya se colgado en la pendiente o en túneles excavados en la roca dura, desde la presa de Bellveí donde capta un caudal de 0,5 m3/segundo hasta la central hidroelèctrica Jorba II, cerca ya de la colonia fabril del mismo nombre, donde consigue un salto de 78 metros. La dificultad orográfica de construcción de este canal es testigo de la firme voluntad de los emprendedores de aquellos tiempos.