El durillo (Viburnum tinus) es un gran arbusto, que llega hasta los 4 metros de altura. Destaca por sus hojas anchas, poco endurecidas y perennes (tipo laurifolio), y por los frutos con brillo metálico, maduros a principio de invierno, que pueden convivir con las flores primerizas de la temporada siguiente. Vive bajo la sombra densa del encinar y a plena luz en la maquia. El durillo es pariente de la lantana (V.lantana), un arbusto de hojas caducas que vive en los robledales. [fotos Jordi Badia (arriba) y Florenci Vallès (abajo)]